En la mayoría de los centros de salud públicos de la Ciudad ya no tienen turnos para el corto plazo. Los turistas que van a Brasil, indignados.

Debajo de la autopista, en la Dirección de Sanidad de Fronteras de La Boca, una fila larguísima de personas espera a ser atendida para vacunarse contra la fiebre amarilla. Muchos viajan, en breve, a Brasil y deben aplicarse la vacuna diez días antes de llegar allí para que haga efecto. Algunos están hace más de un día en la puerta del vacunatorio, esperando a ser recibidos. Otros llegaron a La Boca luego de intentar durante varios días realizar el trámite en otros centro de salud, pero sin conseguirlo. La mayoría de ellos no tiene turno, ya que la página de la ciudad donde se sacan está colapsada y sólo entrega ados meses de distancia.

En la placita de material frente al centro vacunatorio se ve el cansancio general de los turistas y la poca paciencia que les queda luego de varias horas de espera. Hay quienes llevaron reposeras y comida para aliviar la frustración de no ser atendidos. También se siente una tensión creciente en el aire que, por momentos, se vuelve insostenible y estalla con reclamos y quejas. La mayoría está parada afuera del centro, aguardando recibir uno de los 50 turnos que un funcionario de Sanidad de Fronteras, con paciencia infinita, aguantando el enojo de la gente, entrega por día.

Marcelo es uno de ellos. Llegó a la sede el lunes a las seis de la mañana y recién lo atendieron este martes a las diez de la mañana, es decir, más de 24 horas después. “Pasamos la noche acá. No pudimos sacar turno online porque la página web de la Ciudad para sacarlo está colapsada”, contó el hombre, que el 21 de enero se va a Brasil junto a su mujer y sus hijos, quienes estaban con él, esperando a ser vacunados.

Lo mismo le pasó a Quique, que llegó a Sanidad de Fronteras como último recurso, después de intentar, sin suerte, realizar el trámite en otros hospitales y centros de salud. “Llegué el lunes a las nueve de la noche. Pero ya habían repartido los 50 turnos diarios y tuve que dormir en el auto para ser atendido hoy”, dijo levantando la voz debido al ruido ensordecedor de los camiones que pasan por Pedro de Mendoza.

 

La escasez de turnos y las largas colas también se generaron en los otros lugares públicos autorizados para dar la vacuna. “Yo fui al Muñiz, al Posadas y al Argerich pero en esos hospitales no te atienden sin turno”, dijo Nicolas, que en 15 días se va a Brasil, y aseguró que en esos centros sanitarios la atención al público también está colapsada.

Susana tuvo la misma experiencia. “Desde el viernes pasado estoy intentando darme la vacuna y no lo logro. Fui y llamé a mil lugares y en ninguno tienen turno”, cuenta a Clarín, mostrando frustración e indignación por la caótica situación.

 

Fuente: clarin.com