Sin escuchar a la comunidad educativa, quedó conformada hoy la comisión de Educación de la Legislatura porteña.

En la reunión constitutiva, que se realizó en el salón Montevideo, padres, alumnos y docentes pidieron manifestarse ante los legisladores para expresar su posición acerca del proyecto de la creación de la UNICABA, la “secundaria del futuro” y la preocupación ante la falta de vacantes en las escuelas.

El presidente de la comisión, el legislador Maximiliano Ferraro (Vamos Juntos), se negó a dejarlos hablar, excusándose en la tradición de “no dar la palabra en la reunión preparatoria” y en que solo se podía hablar de asuntos integrados en la orden del día.

Los legisladores Santiago Roberto (Bloque Peronista), Lorena Pokoik (Unidad Ciudadana) y Gabriel Solano (FIT), pidieron la palabra y le reclamaron a Ferraro que la comunidad educativa quería hablar de la agenda de trabajo que estaba en la orden del día. Ante esta solicitud, el legislador oficialista ordenó levantar la reunión y se retiró del salón.

“A pesar del pedido que hicimos algunos legisladores, el presidente de la comisión se negó a ceder la palabra”, expresó el legislador Santiago Roberto y agregó: “No tuvo siquiera el gesto, más allá de que correspondía por reglamento (artículo 147 de la Legislatura) y la cantidad de padres, docentes y alumnos presentes, que eran muchos”.

Al finalizar la reunión, algunos legisladores y las rectoras de los Institutos de Formación Docente de la ciudad, padres de alumnos de la Escuela Media, jóvenes representantes de centros de estudiantes e integrantes del colectivo “Padres y Madres x la escuela pública”, se reunieron en asamblea frente a la Legislatura, con la consigna de seguir trabajando en conjunto en defensa de la educación pública de la ciudad