”Estos 35 años de vida democrática nos conducen obligadamente a repensar sobre la calidad de nuestra democracia, sobre las bondades de esta forma de vida y sobre aquello que debemos seguir mejorando; y es en este proceso de reflexión que el sindicalismo viene a nosotros como una puerta de entrada hacia el debate, la participación, la ampliación y resguardo de los derechos de los trabajadores; aspecto central de la vida en democracia”, con estas palabras, la diputada nacional Soledad Carrizo daba inicio a la Jornada de reflexión llevada a cabo hoy en el Congreso de la Nación.

 

En este sentido, la legisladora cordobesa remarcó que las entidades sindicales, ’’deben ser actores centrales del proceso de modernización y fortalecimiento democrático, trabajando para prevenir y corregir las deficiencias desde adentro de las propias organizaciones; preocupados por la ampliación de sus miembros, traducido en acciones positivas que procuren permitir y garantizar el acceso a la mujer y los jóvenes a los distintos espacios de debate y dirigencia, resaltando la importancia de un entramado social plural, enriquecido por perspectivas masculinas y femeninas enfocados en las verdaderas necesidades de los trabajadores’’.

 

Es importante remarcar que este encuentro fue pensado básicamente como espacio de reflexión sobre un tema de importancia que nuclea a toda la política y a todos los actores políticos del país, el Sindicalismo; en coincidencia también con la celebración de un día histórico para la Argentina, los 35 años de retorno a la democracia. El mismo contó con tres paneles cuyos ejes centrales del sindicalismo fueron, la Participación Sindical, las Mujeres y el Género y el desarrollo y promoción de la Juventud Sindical, todos estos, pilares sobre los cuales se construye su desarrollo sustentable.

 

’’Argentina ocupa un lugar destacado en América y en el mundo en su tradición sindical, con poco más de 3.260 sindicatos registrados hacia 2017 en todo el país, una tasa de sindicalización que hoy es cercana al 37%, y un amplio y creciente marco normativo que ampara su desarrollo; el sindicalismo es motivo de orgullo para todos nosotros’’, agregó Carrizo. Sin embargo, ’’hoy transitamos también por complejas instancias políticas y sociales, que nos invitan a pensar desde las propias instituciones, y desde allí reflexionar sobre sus deficiencias, desafíos y problemáticas, y plantear nuevas y mejores prácticas de democracia sindical’’.

 

’’Atomización y desfragmentación de la representatividad de los trabajadores, debilitamiento democrático interno, ausencia de renovación de autoridades; etc., son algunas cuestiones que se han colocado en el centro del debate de los medios y que hoy tenemos la obligación de desmitificar o combatir desde los propios espacios sindicales; reivindicando la verdadera función que tienen las asociaciones sindicales para revitalizar y resguardar a la democracia’’.

 

’’Argentina ha liderado mundialmente el empleo de cuotas o porcentuales de participación como herramienta legislativa tendiente a garantizar una porción mínima y obligatoria de mujeres en órganos de representación, no solo políticas como los cupos parlamentarios, sino también sociales como el cupo sindical sindicatos, los proyectos en cooperativas y mutuales, etc. Sin embargo, no podemos esperar que el estado actúe coactivamente, debe existir un gesto espontáneo y voluntario por los propios sindicatos dirigido hacia la pluralidad de participantes que lo integran, formando jóvenes, hombres y mujeres que mañana serán los futuros líderes’’, concluyó la diputada nacional.