La mortalidad de las endoscopias realizadas para diagnosticar cáncer, úlceras y otras dolencias digestivas es bajísima: 4 cada diez mil casos.

Incluso esos pocos casos se dan en pacientes que ingresan en muy mal estado de salud, que no fue la situación de Débora Pérez Volpin.

¿Se cumplió el protocolo?: dosis exacta de anestesia, cantidad suficiente de personal adecuadamente formado, equipamiento y tecnología disponible, etc..

Aunque el Propofol es seguro y produce una anestesia suave y rápida a los 30 segundos de aplicado en vena, su dosis debe ser exacta, sino es irreversible. Puede producir desaturación de oxígeno y paro cardíaco. ¿Se administró la dosis correcta? ¿Se consideró la medicación previa? ¿Se reanimó de inmediato para revertir el paro cardiorespiratorio?

Aunque se desconoce su mecanismo de acción, sí se sabe que le Propofol puede producir: alergia, hipotensión, depresión respiratoria, supresión respiratoria (apnea) y paro cardiorespiratorio.

De ahí que el lugar debe poseer un monitor de pulso que mida presión arterial y nivel de oxígeno y haga un electrocardiograma continuo, y desde luego, un equipo completo de reanimación cardiopulmonar. ¿Lo tenía? ¿Funcionaba?

En el lugar debe haber al menos 4 personas: un médico gastroenterólogo, a cargo de introducir el tubo por la boca y observar las cavidades internas, un anestesista encargado de sedar y despertar al paciente -y de actuar en caso de urgencias cardiorespiratorias-, y 2 enfermeros o instrumentistas que colaboran. ¿Estaban? ¿Poseían la formación y experiencia adecuada? Existen denuncias a esa clínica de que durante las guardias no hay profesionales sino técnicos a cargo de los procedimientos.

No se si fue homicidio culposo, pero posiblemente hubo mala praxis. El abandono de la clínica a la anestesista, que debió presentarse a título individual, revela la intención de que el hilo se corte por la parte delgada.

Cabe recordar que a esta clínica entraron otros jóvenes famosos que también salieron muertos. Es vox populi en el ámbito de salud, que las clínicas privadas invierten más en hotelería que en tecnología médica y salarios.

Hoy que se objetan a algunas obras sociales, cabe destacar que éstas brindan un gran servicio de salud, con solo el 20% de lo que perciben estas prepagas de gran renombre, que son inflexibles para cobrar la cuota, lentas para brindar atención y tibias para dar explicaciones, que en este caso ni siquiera se atreven a firmar.

MARCELO PERETTA

Doctor en Farmacia y Bioquímica, Universidad de Buenos Aires

Hace falta articulación entre los subsistemas públicos y privados de salud

A su juicio ¿cuál es la principal falencia dentro del sistema de salud y sus actores?

El Estado deja la salud librada a las reglas del mercado, lo cual es inaceptable e inconstitucional. Debe regularse tanto el subsector público como el subsector privado. Casualmente la clínica donde murió Débora Pérez Volpin necesita regulación y control porque es inflexible para cobrar la cuota, lenta para brindar atención y tibia para dar explicaciones, que en este caso ni siquiera se atrevió a firmar.

¿Por dónde cree que se debería comenzar a trabajar desde el ámbito legislativo?

Hacer cumplir las leyes sanitarias vigentes que hacen al derecho del paciente, por ejemplo la de “Historia clínica única”, la de “prescripción de medicamentos por nombre genérico”, que baja su precio, la de “confidencialidad” de los datos de salud del paciente, y la de “firma digital” del profesional, que reduce la negligencia. Todas brindan más protección al ciudadano. Hace falta aprobar una ley que garantice campañas televisivas continuas dirigidas a educar al paciente.

¿Qué apreciación tiene sobre la carátula Homicidio Culposo tras la denuncia del periodista Enrique Sacco?

No se si fue homicidio culposo, posiblemente sea mala praxis, pero el abandono de la clínica a la anestesista, que debió presentarte a título individual, revela la intención de que el hilo se corte por la parte delgada. El endoscopista reaccionó tarde y la clínica incumplió su obligación de dar las explicaciones del caso, tratándose de una persona pública. Se debe investigar todo, en particular la anestesia y la funcionalidad del endoscopio.

¿Qué pasa con el resto de los ciudadanos? ¿Hasta cuándo estaremos expuestos a incertidumbres profesionales?

Hasta que el Estado ocupe su lugar e impida que se lucre con la salud y la vida de la gente. Cabe recordar que a esta clínica entraron otros jóvenes famosos que también salieron muertos. Desde que se conoció este caso aparecieron decenas de casos similares ocurridos, que nadie conoció ni consideró. Existen denuncias a esa clínica -y a otras privadas- que durante las guardias vacaciones no hay profesionales sino técnicos a cargo de los procedimientos.

¿Cuáles son los aspectos a tener en cuenta al momento de emprender un tratamiento y sus estudios correspondientes y en caso de una fatalidad como la que hoy nos convoca, qué acciones inmediatas deben realizar los familiares y/o allegados de la víctima?

Si bien la mortalidad de las endoscopias, realizadas para diagnosticar cáncer, úlceras y otras dolencias digestivas, es bajísima (4 cada diez mil casos), los

pacientes asumen un riesgo, por eso deben leer y sacarse todas sus dudas antes de firmar el “Consentimiento informado”. Aunque el Propofol es seguro y produce una anestesia suave y rápida a los 30 segundos de aplicado en vena, su dosis debe ser exacta, sino es irreversible y puede producir paro cardíaco que debe revertirse en el propio quirófano. En caso que ocurra una fatalidad, la familia debe actuar con celeridad solicitando la historia clínica, con todos los estudios realizados, y pedir la autopsia.

¿Cómo está nuestro país respecto de otros?

Según la revista Lancet Argentina tiene un índice mayor de reacciones adversas a medicamentos, a tratamientos médicos y al uso de tecnología médica que Perú, Colombia, Chile y Brasil. Urgen políticas para corregir el problema.

¿Quiere dejar una reflexión final?

Hoy que se objetan a algunas obras sociales, cabe destacar que éstas brindan un gran servicio de salud, con solo el 20% de lo que perciben estas prepagas de gran renombre, que invierten mucho en hotelería y poco en tecnología médica y salarios.

ENDOSCOPIA

Estudio para diagnóstico cáncer, úlceras y enfermedades digestivas.

¿CÓMO SE HACE?

Introducción de un tubo flexible con luz, pinza y cámara. Se toma muestra y cauteriza heridas.

ANESTESIA

Propofol (Anestésico) solo o combinado con Fentanilo (Opiáceos), Midazolam (Benzodiacepinas).

EFECTOS

Sedación e inconciencia suave y rápida (30 segundos). Dura 5 minutos. Recuperación placentera a los 10 minutos. Se desconoce mecanismo de acción.

APLICACIÓN

Intravenosa.

DOSIS

2,5mg/kg, 60kg = 150mg = jeringa de 15ml IV

Bajo índice terapéutico.

4 NIVELES

Sedación mínima (paciente responde órdenes verbales), Analgesia, Sedación profunda (paciente no responde), Anestesia (paciente dormido).

COMPLICACIONES

Dolor en sitio aplicación, Alergia, Hipotensión, Depresión respiratoria, Apnea (supresión respiratoria). Paro cardiorespiratorio. Se revierte con Naloxona (si se aplicaron opiacios) y con RCP.

COMPLICACIONES

1 cada mil; Mortalidad 4 cada diez mil.

CUIDADOS

Dosis debe ser exacta. El gastroenterólogo y el equipo debe estar preparado para complicaciones.

Vigilancia permanente con “Reanimador Cardiopulmonar”, Monitor de pulso, oxígeno, tensión arterial y electrocardiografía

ABUSO

La gente lo usa ambulatorio (en su casa) para dormir.

Muertes: Michael Jackson y Joan Rivers

 

Por Marcelo Peretta-bairesprensa.com.ar