Los sectores de la economía social y solidaria estamos más que nunca, de pie y unidos, tras conocerse oficialmente los detalles del proyecto de Reforma Tributaria presentado por el Gobierno Nacional el cual, en su artículo número 23, prevé la eliminación de las exenciones impositivas a determinadas  actividades mutuales.

Desde el mutualismo, nos oponemos a que nuestra actividad pretenda ser equiparada a la que realiza el sector financiero de la economía de lucro en su conjunto.

Nuestras entidades y su trabajo, no están regidos por la necesidad de producir ganancias, sino por valores como la solidaridad, la transparencia y la reciprocidad.

En ese sentido, trabajamos sobre una agenda de encuentros con representantes del Poder Ejecutivo, con Diputados y Senadores Nacionales y con Intendentes y legisladores provinciales.

Con el objetivo de interiorizarlos sobre los detalles de nuestra actividad, también advertimos sobre los potenciales impactos negativos que tendría esta propuesta del Gobierno en caso de ser aprobada en el Congreso de la Nación.

Necesitamos del compromiso de todos para seguir avanzando. Las asociaciones mutuales son una herramienta para la profundización de la democracia.

Nuestro trabajo es la generación de redes de contención y canalización de múltiples demandas, con el solo objetivo de ser solidarios.

Nuestra actividad es insoslayable al interior de una sociedad política y económicamente democrática. Por eso, debemos procurar su fortalecimiento, no su desaparición.

Apelamos con todas nuestras fuerzas a los decisores políticos, para que no terminen convalidando una modificación tributaria, que va contra la naturaleza jurídica del sector y afectará irremediablemente a las comunidades donde nuestras organizaciones desarrollan su trabajo.

El impacto social y económico de esta reforma será un daño irreversible en cada una de las comunidades. Se dejarán de prestar servicios esenciales, no se podrán subsidiar servicios como la salud, la capacitación, el deporte y la recreación, no se aportarán recursos a los clubes, y se perderán fuentes de trabajo. También se verán resentidas las economías regionales.

Gravarlas con este tributo es desconocer la naturaleza jurídica de las mutualidades y para lo que fueron creadas.